Recuerdos de la Antártida (5): Actividades (9 de octubre)

Hace una semana que estamos aquí. Ayer salimos a caminar y llegamos hasta el mar, por un arroyo de considerable caudal, por supuesto, congelado. Se hacía dificultoso el caminar. Este arroyo cortaba los estratos que según la bibliografía (Caminos, 1979) pertenecería al Grupo Marambio, que está debajo de la Formación La Meseta. Ambas formaciones están ubicadas en la Isla Vice Comodoro Marambio (I.V.C.M.).

Una zona de belleza particular. Al llegar al mar el arroyo se abre en abanico no entrando directamente al mar sino yendo unos metros paralelo a la costa antes de desembocar. No pudimos controlar cuantos metros ya que no lo seguimos por no ser de nuestro interés. El mar estaba plagado de témpanos encallados en la costa porque la marea estaba baja y por lo que parecía estaba subiendo. Eran las cuatro y media de la tarde.

La vuelta no se hizo tan dificultosa como nos habían contado. Cuando íbamos hacia el mar, llegamos hasta el borde de una zona con nieve y cuando nos quisimos acordar estábamos casi en el aire. Hubiera sido bastante incómodo una caida de 10 m. Nos dimos cuenta y nos retiramos bajando por otra zona, que si bien era empinada, se podía resbalar con tranquilidad.

Los témpanos que encontramos pertenecen a la “banquisa”, es decir que es hielo marino, pero sus características estructurales parecían distintas. El gusto era salado y tenía una superficie botroidal o arriñonada.

A la mañana salimos a caminar pero sólo llegamos hasta “las cruces”. El viento era más fuerte y recogimos algunos fósiles. Levantaba mucha nieve que se acumulaba paulatinamente en todo el cuerpo, cara, gorro y guantes. Cuando volvimos limpiamos el casino y charlamos con el Jefe de Base por el tema de la basura de la base: cómo hacer para solucionar el problema. Le dije que podíamos pensar y charlar más tarde, con lo cual se hizo otra charla al mediodía donde almorzamos con él y otro milico. Un arquitecto capitán que daba signos de sabiondez no justificada. El tema da para mucho más.

Lo único que quedó con claridad es que lo mejor sería un grupo de gente especializada que estudiara y solucionara el problema íntegramente.

Hoy, como todos los días, fuimos a visitar la usina de la base donde tenemos un amigo, el “Cucú” . Un chango remacanudo que vive en Córdoba en Don Bosco. Hace unos días no regaló unas agujas e hilos que seguramente necesitaremos en algún momento.

Nos han dicho que mañana viajamos a la Base Jubany y creo que son más las ganas de creerles que la seguridad de irnos. La cuestión es que la estadía aquí no da para más. Realmente con ganas de empezar a trabajar en serio, instalados y mentalizados del trabajo a realizar.

Recogí algunas muestras de rocas que están sueltas y seguramente provenientes de morenas o algo por el estilo ya que la génesis de la isla es netamente sedimentaria, pero la abundancia de rocas ígneas, volcánicas y metamórficas de grado medio a alto, hace pensar en los glaciares que seguramente han hecho lo suyo. La Península Antártica tiene todo lo que se encuentra en la isla.

Hoy hay fiaca generalizada, por lo menos yo ando medio decaído. Puede ser que el no-llamado de ayer tenga su parte de culpa, pero bueh!, son cosas que pasan y no hay demasiado para hacerle. Por un lado tengo ganas de llamar y por otro lado, al pensar que no la voy a encontrar, las ganas se me van al carajo. Otra cosa que tengo que hacer es preparar las cartas para mandar antes que nos vayamos, sino a último momento voy a andar corriendo para mandarlas y no tengo demasiadas ganas de eso.

Otra cosa que ayer hice fue palear nieve. No fue mucho lo que había, pero por lo menos me di el gusto de hacer un poco de agua. Esa es la forma en que Marambio se nutre de agua corriente. Hay una gran marmita, calentada por gas donde se palea la nieve que una máquina topadora va acumulando delante de la puerta de la casillita donde está ubicada la “deshieladora”. Por supuesto que la máquina arrastra no sólo nieve, sino tierra, con lo cual el agua es de un tinte achocolatado nada apetitoso. Pero no se utiliza para beber sino como agua de servicio, para lavarse y bañarse una vez que ha pasado por una serie de filtros.

Como casi todos los días, fuimos a meteorología y pasamos por la radio. Nos quedamos un rato charlando con los muchachos y la verdad es que hablan un lenguage particular. Sólo para entender un poco de lo que dicen, nos dieron la lista alfabética de cómo se mencionan por radio las letras. Algunas de ellas cambian según el país, per se puede ver que la mayoría son en inglés o nombres propios.

Alfa – Bravo – Charly – Delta – Eco – Foxtrot – Golf – Hotel – India
July – Kilo – Lima – Mike – November – Oscar – Papa – Quebec
Romeo – Sierra – Tango – Uniform – Víctor – Whisky – X-Ray – Zulú

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